Trabajar es genial. ¿O no? Supongo que dependiendo de a qué estrato social correspondas, estarás de acuerdo con esta afirmación o no, pero desde luego, de donde yo vengo, el que no trabaja tiene un problema.

“Trabajar constituye un deber indispensable para el hombre social. Rico o pobre, poderoso o débil, todo ciudadano ocioso es un ladrón.” Decía Rousseau (un tipo la mar de simpático). Claro que también Mario Moreno, mejor conocido como Cantinflas, solía decir que “algo malo debe tener el trabajo, o los ricos ya lo habrían acaparado”. Y razón no le faltaba.

Cantinflas
Todo el mundo quiere a Cantinflas.

En cualquier caso, y lo pongas como lo pongas, trabajar en verano es una putada. De las gordas. Más si cabe considerando que probablemente gran parte de tus amigos tendrán vacaciones, sino hasta septiembre, durante quince días que aprovecharán en cuerpo y alma para restregarte por la cara que tú, compañero del tecleo constante, no tendrás.

Así pues, gracias a mi experiencia de sufrimiento y hastío de meses estivales al refugio de un ventilador, he decidido compartir contigo estas prácticas herramientas contra amigos cabrones.

Cosas que hacer si trabajas este verano (y tus amigos no)

1. Aléjate de las redes sociales. Al menos de lunes a viernes, de 8 a 2 y de 4 a 6. No, no puedes asistir al evento Sponge Colored Party el jueves a las 23:00h en Malasaña. El viernes madrugas.

2. Aléjate del teléfono, es igual de dañino y bastante más molesto. No, no puedes salir a tomar una caña. Estás trabajando, por el amor de un padre.

ari gold throw his phone

3. Si no consigues alejarte de las redes sociales:

A) Háztelo mirar, igual tienes un problema.

B) Elimina –temporal o definitivamente, a tu criterio– de tu lista de amigos a todos aquellos que actualicen constantemente su estado de facebook o twitter con selfies playeros, montañeros o piscineros.

4. Practica tu cara de póker ante el espejo para que no se note que comentarios como “tío, eres un muermo” o tía, tú antes molabas” te provocan ganas de matar

5. Declina planes de forma creativa. Procura que, ante todo, tu vida mole más: “Llevo una cuenta súper importante estos días y si la consigo, probablemente me doblen la paga a final de año, además, el jefe ha descubierto un afterwork de lo más cool al que iremos esta tarde así que a saber cómo acabaremos esta noche y en fin, que estamos muy liados, pero nos lo pasamos muy bien, eh, no vayas a creer, que no veas qué ambiente hay en la ofi. Currar así es un placer, ¿sabes? Jojojo” Insisto, sé creativo.

6. Cárgate de paciencia e intenta no arremeter con cosas del tipo “Por lo menos yo tengo trabajo, no como tú, parásito de los C*****S”. Ya sé que te tienen hasta las narices con tanta fiesta y jolgorio sin tu persona, pero no es bonito, y probablemente para cuando tú estés de vacaciones o sin empleo, quieras seguir la fiesta con ellos, así que… Eso. Control ante todo.

7. Aprovecha los fines de semana como si no existieran los lunes tras los domingos. Que te quiten lo bailado.

gandalf party hard

8. Piensa en dónde te gustaría estar en vez de en la oficina, en tu casa leyendo manuscritos, en el almacén preparando albaranes, etc. Piensa en un lugar realmente guay como Hawai, Aranda de Duero, Berlín, yo qué sé, lo que sea. Piénsalo fuerte y hazlo realidad: una sombrillita en el café con hielo, un poster de playa en la pared, una hamaca en vez de una silla… Una vez más, sé creativo, vence la rutina. Quién no se consuela es porque no quiere. Dicen.

—> Opcional lo realizarse selfies periódicamente como si te encontraras en el lugar soñado y tratar de vacilar hasta al mismísimo jefe como ya hizo esta chica con su familia.

9. En algún momento de descanso –que tampoco todo va a ser trabajar–, busca alguna fecha en la que poder hacer una escapada después de verano. Reserva el viaje más cañero y brutal que el bolsillo te permita y ve. Sin tus amigos. Por cabrones.

10. Invítales a tu viaje cañero desde ya. Aun a sabiendas de que no pueden ir, porque estarán currando por esas fechas, claro. Haz énfasis en todas las maravillas que se van a perder por tener que trabajar. Pobres.

11. No dejes de repetir, hasta el día mismo en que te vayas de viaje –unas cuantas veces por jornada a ser posible–, las frases de “tío, eres un muermo” y “tía, tú antes molabas”.

12. Ríe fuerte cuando embarques en el avión, subas al barco o montes en el coche. Porque ya se sabe que quien ríe el último, ríe mejor.

mufasa laugh

13. Por supuesto, pásalo de muerte y haz cinco mil cuatrocientas noventa y siete fotos. Súbelas todas a facebook, twitter e instagram. Que se jodan.

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