Creo que el vídeo no deja mucho lugar a dudas, pero en cualquier caso, voy a contaros un poquito más sobre el proyecto, que hoy estoy dicharachera.

La idea

Conocí a Pedro Fabelo allá por enero de este año, cuando tuve la suerte de leer su primer libro de relatos, Absurdamente, Antología del absurdo Vol.I. Y sí, digo suerte porque en aquel momento estaba muy, pero que muy estresada, y dar con las páginas de Pedro supuso para mí, como poco, conseguir olvidarme de todo y todos durante un buen rato.

Ya entonces me dio por pensar que sus relatos resultaban de lo más visuales o, si se quiere, cinematográficos. Así que ni corta ni perezosa, contacté con él y le comuniqué mi opinión que, para ser fieles a la verdad, le sorprendió bastante —«un autor humilde, ¡vaya!», pensé—. Le comenté además que, por algún motivo, las escenas de los relatos contenidos en el libro se representaban siempre bajo los focos de un escenario que solo existía en mi cabeza. Después, sufrí uno de mis ataques de verborrea aguda y le dije un montón de cosas más que ya no recuerdo pero que debieron ser buenas o inteligentes o, quizá, ambas, quién sabe, porque de pronto, casi sin comerlo ni beberlo, estábamos hablando de la adaptación teatral de su mundo de absurdo.

A lo loco. Así somos nosotros.

Las fases de escritura y producción

Meses después, mientras ya habíamos empezado a trabajar en algunos de los relatos que iban a ser adaptados, Pedro me obsequió con otra dosis de literatura humorística: Absurdamente, Antología del absurdo Vol.II. Y qué decir sino la verdad: fue casi una experiencia religiosa, ¡qué risa, por Dios!

Así, poco a poco y mes a mes, el libreto teatral fue creciendo y tomando forma hasta que llegó el día en que nos dimos cuenta de que igual, se nos estaba yendo de las manos. ¿Seis actores? ¿Más de doce juegos de vestuario? ¿Música original? Pues sí. Todo eso y algo más. Para mí fue toda una experiencia de liberación, ya que siempre escenifico mis obras de la forma más parca posible; si las cosas se pueden apañar con una buena iluminación y dos sillas, mejor que mejor. Pero en este caso, el absurdo del texto invitaba a explayarse.

El caso es que, tal y como decimos en el vídeo de ahí arriba; ni somos ricos ni nos dedicamos a la política, así que la única solución viable —y bonita, además— para conseguir la financiación necesaria para llevar adelante este proyecto, fue la que ofrecía el micromecenazgo.

Así que nada, me puse al lío con el tema de la producción para ajustar el presupuesto al máximo y terminamos decidiéndonos por Verkami como plataforma para darle alas al proyecto.

¿Y ahora qué?

Bueno, pues ahora os toca a vosotros. El futuro de esta producción teatral, desde hoy y hasta el día 11 de octubre, queda literalmente en vuestras manos.

A partir de ahora, si nos seguís en la página de Facebook que hemos habilitado a tal efecto, podréis estar al día de todas las novedades que vayan surgiendo durante la campaña de crowdfunding. Además, si os convertís en mecenas, recibiréis unas recompensas de lo más chulas a partir de solo 5€; los libros de Pedro, entradas individuales y dobles para el estreno de la obra, copias del cartel —que estará diseñado por JIGF— o podrás convertirte en colaborador o productor, ¡y conseguir que tu nombre aparezca en la ficha técnica de la producción!

—> Conviértete en mecenas <—

tumblr_mp31t6kupp1sn9awno1_500.gif

Anuncios